N° 005
EST. MMVIII
(005) / Estudio

Soy Pablo Cid.Hago clases desde antes determinar la universidad.

Ingeniero Civil Industrial de la Universidad Adolfo Ibáñez. En 2008, mientras todavía estudiaba, empecé a hacer clases particulares para pagar mis cosas. Diecisiete años después sigo haciendo clases — pero ya no para pagar las cosas.

§ 02 / Origen

Por qué clases.

La primera vez que di una clase particular fue por necesidad. Tenía veinte años, era estudiante de Ingeniería en la UAI y necesitaba ingresos que no me obligaran a dejar de estudiar. Las clases parecían la salida más obvia: enseñaba lo que estaba aprendiendo, y me pagaban por hora.

Lo que no esperaba era el patrón. En los primeros años trabajé con decenas de alumnos y todos llegaban con la misma forma. No con el mismo problema — con la misma forma del problema. Tenían bases mal hechas en algún punto previo, habían tenido una mala experiencia con un profesor en algún año específico, y arrastraban una autoestima académica baja que les hacía creer que la materia “no era para ellos”. El contenido no era el tema. El tema era la historia que se contaban a sí mismos sobre el contenido.

Decidí hacer de las clases mi oficio principal cuando entendí que lo que cambiaba a esos alumnos no era el conocimiento técnico que yo tenía — era el método para devolverles el control sobre lo que sabían y lo que no. Eso es lo que vengo haciendo desde entonces. Diecisiete años trabajando el mismo problema desde distintos ángulos.

§ 03 / Datos

Diecisiete años en una página.

17
Años haciendo clases particulares
30
Tutores activos en el equipo
Cientos
De alumnos formados desde 2008
§ 04 / Fuera de las clases

No solo enseño.

Las clases no son mi único oficio. También dirijo empresas, presido directorios y asesoro a otras compañías en estrategia, finanzas y desarrollo de software. Esa segunda vida es la que me permite leer rápido qué necesita un alumno que viene de un colegio exigente, por qué los métodos masivos no le funcionan, y cómo se diseña un plan que se ajuste a su realidad — no a un calendario genérico. Pensar en sistemas es lo que hago todos los días. La educación es uno de esos sistemas.

§ 05 / Dos disciplinas

Ajedrez y kickboxing.

Dos disciplinas que practico fuera del trabajo y que no son casualidad. El ajedrez enseña a pensar varias jugadas adelante sin perder claridad. El kickboxing enseña a reaccionar bien bajo presión. Las clases tienen mucho de las dos.

Y al final del día, lo que importa no está en este sitio. Está en mi casa, tiene un nombre, y es lo que me hace tomarme el resto en serio.

§ 07 / Siguiente paso

El siguiente paso es el diagnóstico.

Noventa minutos presenciales o por videollamada. Sesión presencial $50.000, online $35.000. Si decides no seguir, te llevas el diagnóstico igual.

Agendar diagnóstico O escribir por WhatsApp →